Sebastián Crudo | La fe quita el temor
Sebastián Crudo, Pastor parte del ministerio Cristo la Solución,
Pastor, Sebastián Crudo, Cristo la Solución, Jóvenes, Ministerio, Buenos Aires, Argentina, Flores, Música, Mensajes, Adoración, Palabra, Vida, Jesús, Dios, Enseñanza, Doctrina, fe, esperanza, amor, cristianismo, iglesia, congregación.
719
post-template-default,single,single-post,postid-719,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-14.0,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive

La fe quita el temor

Una de las historias más lindas que encontramos en los evangelios es la de la hija de Jairo. Una niña que había muerto y Jesús trajo a la vida.

Lo interesante es ver la actitud de Jairo. Tuvo que creer, y sacar el temor. El miedo suele ser el arma que el enemigo usa contra los creyentes. Tenemos fe, hemos creído, pero aparecen situaciones repentinas que nos hacen sentir temor. Y entonces perdemos.

 

La Biblia nos cuenta:

Lucas 8:50-55Reina-Valera 1960 (RVR1960)
50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva.
51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña.
52 Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme.
53 Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta.
54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate.
55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer.

 

Jesús hizo salir a todos los que pudieran darle espacio al temor o la burla. Es que hay algo que tenemos que tener bien en claro: el miedo no debe ser tolerado en la vida del creyente. Es un espíritu y debe echarse fuera.
Así como Jesús y los demás en la casa de Jairo, la fe y el miedo no pueden coexistir.

 

Dice la Palabra:

2 Timoteo 1:7Reina-Valera 1960 (RVR1960)
7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

 

El propósito del enemigo: distraernos de las promesas de Dios para que eventualmente tengamos miedo de lo que el mundo pueda decir que nos puede pasar.

No le des espacio al temor. Alimenta tu fe con la Palabra, y verás salir tus miedos al confrontarlos con Dios.

Sin comentarios

Postear un comentario